De nuestro efímero momento, mis memorias enterradas con lagrimas, pena, ira, dolor, fe, ansias, repudio, nostalgia -de ola llevada a mar abierto y que quiere tocar tierra una vez mas, cambiaria su espuma por eso-, cansancio, ardor, rasquillas, mis sueños mejores, ofrendados y rotos.
De nuestros papeles, los mas pequeños pedazos, ya en cenizas.
Y de nuestro logro?
El destino aun es largo para presagiar con exactitud.
En tu caída, con las brumosas nubes en tus ojos y desoxigenado aire en tus fuertes pulmones, tu última lección te es dada por ti misma.
Tus últimas melodías infernales explotándote en la sangre quemándote la cabeza.
Tarde de abrazo sin contacto,
De beso sin roce,
De dolor y pena sin lágrimas,
De goce no nuestro,
Funesta
Magra!
Casta
Austera
Agria a mi sangre
Pospuesta
En mi costa, seguro, aferrado a la tierra fría y humeada con manos restos de alas y pies, se que no hay mas tardes que esta para nosotros.
Sin perderte del todo, logro verte estrellar y atropellar el suelo.
No me animo a verte
Tus alas rotas
Plumas por doquier
Sangre que parece terrenal, humana, en ti, tu cuerpo, casi todo tu ser.
No te reconozco.
Mortal al fin -de mis mayores sueños- ángel.
De hueso y carne.
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